El cómic es ahora una forma de expresión artística.

Aunque el cómic está ahora en vías de extinción, se le califica como arte. Acaba de obtener su reconocimiento artístico. Señalando que la producción de un cómic requiere mayores costes que una película. A pesar de ello, los cómics atraen no sólo a los niños, sino también a los adultos.

La reforma del cómic

Al igual que las esculturas y los cuadros, los cómics se exponen en museos y centros culturales. Cada vez se exhiben más en lugares públicos. Además, los cómics reúnen a muchos aficionados. Se han convertido en una verdadera cultura para muchas personas. Durante el festival de Angulema, cientos de autores se reunieron para realizar la marcha de los autores por la creación. Es decir, los directores, al crear cómics, trabajan a la perfección para producir obras artísticas originales. La sola idea del plan de pensiones de los autores les hace sentir mal. De hecho, el Régimen de Pensiones Complementarias para Artistas y Autores Profesionales anunció, a través de, un decreto, en 2016, que la cotización de los afiliados pasaba del 4% al 8%.

El cómic, un arte gráfico

Los gráficos y el texto son las principales herramientas de un cómic. La reproducción en los dibujos debe hacerse perfectamente para crear una obra de arte y transmitir fácilmente los mensajes a los espectadores, que son, en su mayoría, niños. Por lo tanto, un cómic que cuenta una historia sin tener en cuenta los detalles visuales no puede considerarse el mejor cómic. Esta forma de arte nació de la literatura y el diseño gráfico, pero ahora se considera una forma de arte por derecho propio. Por ello, la idea de menospreciar el valor de un cómic es inaceptable por parte de los creadores y los aficionados.

La tendencia del manga

En el caso de los cómics manga, en particular, esto ha dado un nuevo giro en las últimas generaciones. Atrayendo a una masa de aficionados, el manga ha involucrado a muchas editoriales. Sin embargo, en los últimos tiempos, este tipo de cómic está a punto de quedarse en el camino. El caso es que los creadores han traído una adaptación francesa. Esto ha tenido un gran éxito en el mundo, pero no tuvo en cuenta la creación. Ahora el catálogo se está agotando y las ventas tienden a bajar. En el caso de la serie franco-belga, por ejemplo, hay varios spin-offs al final. La reedición de Tintín en muchas formas se ha puesto de moda, pero sigue teniendo sus límites a los ojos de los fans.