La piedra de jade, sus propiedades y virtudes en litoterapia

piedra de jade

Cada vez es más popular comprar una piedra de jade online gracias a los beneficios que aporta a la salud física y emocional de quienes la usan. Se ha empleado en la medicina oriental desde el siglo VII y se le atribuyen propiedades curativas, estimulantes y calmantes. Este mineral precioso se encuentra en varios colores: amarillo, marrón y blanco, pero es el verde esmeralda el más popular, se le llama jáde imperial y se le atribuye un alto nivel de poderes sanativos. Su extracción se realiza principalmente en Italia, Rusia, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Alemania y China, siendo este último donde se aprovechan mucho más sus virtudes, debido a que se le considera una piedra sagrada, de allí que además de aplicarla para darle salud al organismo, también tenga utilidad en ceremonias religiosas, la agricultura y hasta para la guerra.

Jade para la buena salud del cuerpo

La piedra jáde tiene múltiples propiedades curativas y depurativas; inicialmente porque es indicada para ayudar a expulsar los cálculos renales y vesiculares del organismo de forma natural. Favoreciendo el buen funcionamiento de órganos tan vitales como el riñón y el hígado. Pero no solo eso, también es recetado para quienes padecen de migraña debido a que la piedra tiene efectos analgésicos. Y en las mujeres puede intervenir de manera positiva en su proceso de fertilidad.

Poder sobre el sistema nervioso

Se conecta con el cuarto chakra que se relaciona con el corazón, así permite estabilizar todo lo vinculado a los sentimientos y las emociones. Vibra energéticamente para contribuir a mejorar la salud del sistema nervioso, proporciona calma, disminuye los niveles de estrés y ansiedad, alivia la ira y cualquier otra tensión negativa. Se aplica como tratamiento efectivo para alinear la mente. En quienes padecen de insomnio es una alternativa para relajar el cuerpo, dejar atrás pensamientos negativos y proporcionar el equilibrio que la persona necesita para conciliar un sueño reparador. Ya que las alteraciones al sistema nervioso causan enfermedades como depresión, crisis de angustia, demencia y trastornos del sueño, la piedra jáde es parte del tratamiento para estos padecimientos. A nivel espiritual, ninguna otra piedra tiene tanto poder como para permitir al hombre escuchar su voz interior y conectarse con la intuición, permite tener más autoconfianza y tomar buenas decisiones, porque se cree que tiene incidencia en la sabiduría del hombre.

Tratamientos de belleza y masajes con jáde

Los estudios más recientes sobre el uso de esta piedra apuntan a que tiene beneficios sobre la piel, ayudándola a lucir más joven y sana, toda vez que reduce la aparición de las arrugas y puede atenuar las líneas de expresión. Para esos efectos es popular el uso de rodillos de piedras preciosas con las que se ejecutan masajes, de esta forma se relajan los músculos, se oxigena la piel, se estimula la circulación sanguínea y como resultado la tez está libre de toxinas. Además es efectiva para tratar irritaciones, sequedad, herpes y otras afecciones de la piel. También son populares los masajes musculares con esta piedra preciosa milenaria combinada con aceites esenciales y calentada con las manos para eliminar el cansancio, dolor lumbar, disminuir tensiones –sobre todo en la espalda- y proporcionar bienestar general a todo el cuerpo.

Características de la piedra jade y cómo se usa

La piedra preciosa tiene características minerales muy particulares que son las responsables de sus propiedades curativas. En su composición destaca la jadeíta que es una mezcla de silicato de sodio y aluminio que le proporciona el color verde. También contiene nefritis, una combinación de magnesio con silicato de calcio. El buen uso de esta piedra hace que se aprovechen todos sus beneficios. Existen diferentes formas de explotar sus cualidades, se puede combinar con el cristal de roca y malaquita para llevarlas siempre como joya en pulseras o collares, además de aplicarlas sobre el cuerpo frías o calientes. Es muy importante que antes de emplearlas sobre el cuerpo estén limpias y energizadas. Es muy fácil purificarlas para que se activen sus propiedades, solo necesitas agua desmineralizada para sumergir el material precioso en un recipiente de vidrio. Otra de las formas más usadas para limpiarlas, es con sal gruesa que debe ser no fluorada, solo hay que colocar la piedra sobre una fina capa de sal dejándola allí toda la noche para posteriormente botar la sal. También hay quienes colocan el material precioso al lado de una piedra de amatista por todo un día para que esta última absorba sus energías, es importante que la amatista sea cinco veces más grande que el tamaño de la piedra jáde.