Formación para ser cirujano dental especializado en cirugía maxilofacial

La cirugía maxilofacial ofrece múltiples soluciones y tratamientos para las anomalías, trastornos, enfermedades y lesiones que afectan a la mandíbula (maxilofacial) y a la cara (facial). Un dentista suele recomendar este cirujano cuando una persona tiene una de estas afecciones que requieren su intervención. 

¿Qué es exactamente la cirugía maxilofacial?

La cirugía maxilofacial es una de las primeras especialidades que surgieron de la odontología. Esta especialización se centra principalmente en la estructura facial. Se ocupa de la boca, la cara, las órbitas, el cráneo (hueso frontal) en caso de tumor, infección o fractura.

Con una formación odontológica visible en www.chirurgiendentiste.info, este especialista adquiere una experiencia completa en el campo de la cirugía maxilofacial en el entorno hospitalario durante al menos cuatro años. Con su profundo conocimiento de la cara, la boca, los dientes y los maxilares, es capaz de hacer un diagnóstico completo del problema de un paciente y establecer un plan de intervención para resolver su caso.

Un cirujano dental especializado en cirugía oral es necesario para realizar diagnósticos precisos de las condiciones patológicas en la cabeza, la cara, la boca y los maxilares de origen traumático, congénito, patológico, de desarrollo… 

¿Qué deben hacer los estudios?

La persona que desee especializarse en cirugía oral y maxilofacial debe completar seis años de estudio en odontología. Para llegar a ser cirujano maxilofacial y oral, hay que completar tres programas de formación en cirugía dental junto con los títulos de Doctor en Medicina y Master en Ciencias Dentales. A continuación, deberá seguir formándose en cirugía general durante dos o tres años. A esto debe seguirle un periodo de prácticas de tres meses en anestesiología en una unidad de cuidados intensivos quirúrgicos. Antes de la formación de especialización, habrá que superar un examen básico. Esta formación específica puede durar de tres a cuatro años de formación clínica durante los cuales el estudiante adquirirá conocimientos y habilidades técnicas en cirugía maxilofacial y oral, incluyendo la implantología o diversas osteotomías u otras. Las prácticas de seis meses deben realizarse en una policlínica quirúrgica. Sin olvidar que el becario debe realizar una actividad de investigación durante seis meses y participar en congresos científicos. Por último, se necesitan dos años para obtener el diploma de cirugía maxilofacial y estomatología. El examen escrito será de cirugía general, mientras que el examen oral es de presentación de casos clínicos. Aproximadamente 13 años de estudio son imprescindibles para todos aquellos que quieran saber qué hace un cirujano maxilofacial y entrar en esta profesión.

La formación llevará a intervenir en la restauración funcional, pero también estética. Al tener conocimientos de cirugía, medicina y odontología, se logrará el objetivo.

¿Con quién trabaja un cirujano maxilofacial?

Los casos de emergencia, como dientes sangrantes, infecciones, fracturas y otros, suelen requerir un cirujano oral y maxilofacial. También puede ser llamado a colaborar con otros especialistas.

Las patologías dentoalveolares son muy comunes y requieren que el cirujano trabaje con los dentistas. Estos últimos pueden tener dificultades para resolver ciertos problemas, sobre todo los que requieren una especialización más profunda, como los dientes que hay que extraer o trasplantar, los quistes, la reconstrucción ósea y la implantología. La colaboración con los ortodoncistas es necesaria para todos los asuntos relacionados con la mandíbula, incluyendo la distracción ósea, la osteotomía, la liberación de caninos, etc. Los médicos de cabecera necesitan al cirujano para la oncología. Los neurólogos remiten a los pacientes a un especialista en cirugía maxilofacial para que les examine el dolor facial. Algunas patologías pueden afectar a un recién nacido o a un prematuro. Así, el cirujano interviene para ayudar a los neonatólogos o a los pediatras. Los otorrinolaringólogos, oftalmólogos, radioterapeutas y médicos de urgencias también colaboran estrechamente con el cirujano maxilofacial.